Alteza / Empieza a hacer deporte en 2016 y no tires la toalla
    Empieza a hacer deporte en 2016 y no tires la toalla

    Running in the country

     

    Muchos de vosotros seguro que estáis pensando: “¡Por fin se han terminado las Navidades!” Y no es de extrañar, con tantas comidas y tanto exceso es normal que estemos deseando despedirnos de esos quilos de más que se han adueñado de nuestra cintura. Por eso muchos empezamos el año prometiéndonos llevar una vida más saludable, comiendo más sano y practicando ejercicio. De ahí que durante el mes de enero aumenten las inscripciones al gimnasio de forma desaforada. Lástima que ese entusiasmo se esfume rápidamente y todo acabe en agua de borrajas.

    Pero si quieres hacer de éste un año diferente, comprometerte en serio y no tirar la toalla a la primera de cambio, te ofrecemos una serie de consejos para que no fracases en tu deseo de hacer del deporte parte de tu día a día.

    Elige actividades de tu gusto: Obviamente, a todos no nos gustan las mismas cosas. A unos les gusta correr, a otros la natación, otros prefieren muscular y otros disfrutan bailando o realizando actividades grupales. Así que, empieza por escoger aquellas actividades que de verdad te motiven. En los gimnasios y fuera de ellos existe una inmensa variedad de actividades, por lo que la oferta no es una excusa. Si realizas una actividad con la que realmente disfrutas, seguro que no podrás abandonarla.

    No hace falta ser profesional: Cuando elijas la actividad empieza poco a poco. No pretendas convertirte en deportista de élite de la noche a la mañana. Tu cuerpo necesita un tiempo de adaptación. Lo importante es que te ejercites y disfrutes con ello.

    La paciencia es la madre de la ciencia: No te desanimes si van pasando los días y no percibes resultados enseguida. Tardan en verse, pero si trabajas bien y a conciencia en dos meses empezarás a notar cambios notables en tu cuerpo. Así que, ármate de paciencia y sé constante.

    Come saludablemente: Para llevar una vida sana no sólo basta con hacer ejercicio. Si quieres ver cambios en poco tiempo y sentirte mejor contigo mismo acompaña el deporte con una alimentación saludable. Eso no significa comer menos sino compensar el gasto calórico con una nutrición equilibrada y variada, comiendo de todo. Una dieta estricta para bajar peso puede causarte problemas de salud.

    Márcate objetivos: No te estanques en la rutina y te acomodes con lo que ya conoces. Poco a poco aumenta la intensidad y el tiempo en los ejercicios, márcate unos objetivos a alcanzar para mejorar tus resultados o el desempeño del deporte. Una vez superados, asume nuevos desafíos.

    Deporte sólo o en compañía: Hay mucha gente que disfruta del deporte en solitario. Resulta un momento del día ideal para estar con uno mismo y relajarse mientras se realiza ejercicio. Pero para otros la falta de compañía se traduce en falta de motivación. Si eres de esas personas tener un buen compañero/a te empujará a cumplir, tanto si sales a correr como si vas al gimnasio. Es el mejor aliciente en los momentos de flaqueza.

    Escucha a tu cuerpo: Estate atento a las reacciones de tu cuerpo para disminuir o cambiar el ejercicio. Eso te servirá para evitar posibles lesiones.

    No te esclavices entrenando: No practiques ejercicio sólo para moldear tu cuerpo, te convertirás en un esclavo. Es bueno ser constante pero si un día tienes un contratiempo u otra prioridad no pasa nada por no ir al gimnasio. La actividad física debes realizarla para sentirte bien y feliz, si no es así terminarás por agobiarte.

    Música, la mejor compañía: Nada mejor que la música para motivarte a mejorar en tus ejercicios. Crea una lista con las canciones que más te animen y llévalas contigo (en tu móvil, ipod o mp3) mientras realizas tu entrenamiento.

    No hay buen ejercicio sin un buen descanso: Si haces ejercicio a diario y cuidas tu alimentación no puedes olvidarte de realizar un buen descanso. Duerme lo suficiente y no te sobreentrenes. El descanso es imprescindible para que tu cuerpo se recupere del estrés al que es sometido durante la realización del ejercicio.